Obispo de Caacupé alerta sobre crisis social ante el avance de la violencia familiar y los feminicidios
El obispo de la Diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, alertó sobre la grave situación de violencia que atraviesa la sociedad paraguaya, señalando que se trata de una crisis social que afecta principalmente a los sectores más vulnerables.
Durante su homilía dominical en la Basílica de Caacupé, el prelado sostuvo que la violencia se ha instalado en los hogares, las calles y las relaciones cotidianas, generando un clima de intolerancia e indiferencia.
El obispo de Caacupé remarcó que la violencia familiar sigue siendo el hecho más denunciado en el país y recordó que entre enero y diciembre de 2025 se atendieron a unas 37.825 víctimas ante el Ministerio Público.
Advirtió además que el inicio de 2026 estuvo marcado por seis feminicidios en las primeras semanas del año, reflejando una problemática estructural que no logra ser contenida.
“La violencia hoy cuesta vidas”, afirmó, al tiempo de señalar que no se trata de hechos aislados, sino de una realidad constante.
El obispo también puso el foco en la violencia contra niños, niñas y adolescentes, indicando que se registran en promedio 60 casos diarios en el país, además de un elevado número de denuncias por abuso sexual infantil.
Según sostuvo, este escenario dificulta cualquier intento de construir paz, serenidad y convivencia social. “¿Cómo pretendemos encontrar paz en un ambiente así?”, cuestionó.
Valenzuela explicó que la violencia no solo se expresa físicamente, sino también a través de gritos, humillaciones y maltrato sicológico, especialmente dentro del ámbito familiar.
Advirtió que responder a la violencia con más violencia solo profundiza la destrucción del tejido social. “Violencia contra violencia engendra destrucción”, reforzó.
En ese sentido, llamó a asumir una responsabilidad individual y colectiva para frenar la normalización del maltrato y la agresión en la vida diaria.
Finalmente, en el marco del año jubilar 2026 convocado por el Papa León XIV, instó a trabajar por la paz desde los entornos más cercanos, comenzando por el hogar y la comunidad.
