Extranjeros interesados en la casa del horror

En Oliva, entre Montevideo y Ayolas se encuentra la vivienda considerada patrimonio cultural por su arquitectura y antigüedad, al margen de los macabros hechos ocurridos allí que le valieron el mote de “casa del horror”.
La propietaria, doña Marlen Villagra , refaccionó la casa, pero sin modificar la fachada, ya que la Municipalidad de Asunción no se lo permite, al tratarse de un edificio que forma parte del casco histórico.
Para generar ingresos y recuperar la inversión realizada, la dueña busca alquilar la casa por 12 millones de guaraníes mensuales. “Es lo que a mí me evaluaron por ser céntrico, un patio grande y son dos propiedades, dos títulos”, comentó Villagra, entrevistada por radio 800 AM.
Consultada sobre el interés en esta oferta, doña Marlen contó que ya recibió llamadas de muchos extranjeros que tienen una visión netamente comercial del lugar y no le dan importancia a lo que sucedió en el pasado. Confesó que el empresario Vierci expresó su intención de compra, pero le contestó que los demás dueños no están en el país y deben venir para una eventual venta.
Sobre los últimos ocupantes de esta casa, la familia de Bruno Marabel, la propietaria contó que, cuando su marido se enfermó del corazón, estas personas se instalaron sin permiso y que alegaron que lo hacían por una urgencia de vida o muerte, principalmente la señora Elba, quien dijo que su casa de Luque fue baleada después de que su hija se casó con un narcotraficante.
Cuando recibió el cuestionamiento por habitar la casa sin autorización y sin pagar nada, Elba dijo que hablaría con el marido de doña Marlen, a quien describió como un hombre de buen corazón.
Posteriormente los dueños decidieron recurrir a un abogado para desalojar por vías pacíficas a esta familia y fue allí que Bruno Marabel asesinó a cinco personas, incluidos dos niños.