Francia distribuirá una guía de supervivencia ante guerras, pandemias y crisis

En un contexto de creciente incertidumbre internacional, el Gobierno francés anunció que enviará a todos los hogares del país un manual de supervivencia de veinte páginas, diseñado para preparar a la ciudadanía ante posibles conflictos armados, pandemias, desastres naturales y otras crisis graves.
La iniciativa, que se espera esté lista para este verano, busca fomentar la «resiliencia colectiva» de los franceses frente a diversas amenazas, según informó Euronews.
El folleto, aún sin título definitivo –con opciones como «Resistencia francesa» o «Todos resistimos»–, detalla los pasos a seguir en caso de una emergencia inminente en territorio francés. Inspirado en modelos como el sueco Om krisen eller kriget kommer («En caso de crisis o guerra»), distribuido en 2018, y en una guía noruega similar, el documento incluirá recomendaciones prácticas como la preparación de un «kit de supervivencia» con agua, alimentos no perecederos, una linterna, una radio a pilas y hasta juegos para mantener la calma en momentos de tensión.
Según fuentes gubernamentales citadas por Euronews, esta guía no pretende alarmar, sino capacitar a la población para enfrentar situaciones extremas, ya sean naturales, tecnológicas o de seguridad. La idea surgió tras la pandemia de COVID-19 en 2022, pero ha cobrado urgencia ante las tensiones actuales en Europa, especialmente por la guerra en Ucrania y las declaraciones del presidente Emmanuel Macron sobre la necesidad de reforzar las defensas del continente.
El manual forma parte de una estrategia nacional de resiliencia impulsada por la Secretaría General de Defensa y Seguridad Nacional (SGDSN). Aunque aún no se ha decidido si se distribuirá en formato físico o digital, el anuncio ha generado reacciones mixtas. Mientras algunos ciudadanos lo ven como una medida prudente, otros lo critican en redes sociales como un «despilfarro» o un intento de «crear miedo», comparándolo con folletos de la Guerra Fría.
Este movimiento se suma a iniciativas similares en países como Suecia, Finlandia y Noruega, que también actualizaron sus guías de emergencia en los últimos años.