«Basta de injusticias»: Masiva marcha en Asunción contra el gobierno de Santiago Peña

Anoche miles de personas salieron a las calles a protestar contra las injusticias que golpean al país bajo el gobierno de Santiago Peña. Con pancartas, cánticos y consignas de lucha, la ciudadanía exigió respuestas ante la crisis en salud, trabajo, educación, vivienda, transporte y la corrupción que socava las instituciones. La marcha contó con representantes de diversos sectores políticos de la oposición y hoy continuarán los reclamos en el centro de Asunción.
A través de un manifiesto leído en el acto central, se expuso las duras condiciones en que vive el pueblo. La salud pública es un calvario: hospitales sin insumos, medicamentos inaccesibles y familias que deben elegir entre alimentarse o pagar tratamientos médicos. La situación laboral es alarmante: sueldos insuficientes, trabajos sin seguridad social y una creciente precarización impulsada por reformas que benefician a unos pocos.
El acceso a la vivienda es un derecho cada vez más lejano. Mientras miles de familias son desalojadas con violencia, los barrios populares carecen de servicios básicos como agua potable y saneamiento. En educación, la crisis es evidente: escuelas en ruinas, falta de profesores y el intento de eliminar el arancel cero universitario, amenazando el futuro de miles de jóvenes.
La protesta también denunció el aumento de la represión estatal, recordando casos de persecución y violencia contra quienes se organizan para exigir cambios. En las calles también se alzó la voz contra el caos del transporte público, con unidades en mal estado, largas esperas y un servicio que no responde a las necesidades de la gente.
Otro de los reclamos centrales fue la violencia contra las mujeres, una problemática que sigue sin respuestas del Estado, dejando a las víctimas desprotegidas. Además, se denunció la corrupción generalizada, con políticos y empresarios enriqueciéndose a costa del pueblo, mientras la justicia opera solo para los poderosos.
La movilización cerró con un mensaje claro: la lucha no termina aquí. La ciudadanía seguirá en las calles hasta lograr un Paraguay donde la dignidad, la justicia y la igualdad sean una realidad.