Cardenal Martínez sacude el inicio del 2026: pide dejar intereses mezquinos y trabajar por el bien común
En la primera misa del año en la Catedral Metropolitana, el cardenal Adalberto Martínez lanzó un mensaje que incomodó a más de un sector político y social: exhortó a dejar de lado los “intereses mezquinos” y a construir una patria basada en la solidaridad y el compromiso con los más desfavorecidos. La Conferencia Episcopal Paraguaya declaró el 2026 como el Año del Bien Común, y el purpurado lo presentó como un desafío directo a las prácticas de corrupción y exclusión que siguen marcando la vida nacional.
Martínez recordó que Paraguay debe liberarse de “esclavitudes antiguas y nuevas”, incluyendo la violencia y la corrupción, y que la transformación empieza por el cambio personal. Su homilía apuntó a la necesidad de gestos cotidianos de justicia y solidaridad, en contraste con la indiferencia que suele predominar frente a la pobreza extrema. “No empecemos este año desde el ruido, sino desde el silencio fecundo”, dijo, en un llamado a la reflexión espiritual y social.
El cardenal también vinculó su mensaje con la Jornada Mundial de la Paz, alertando sobre los conflictos y guerras que hieren al cuerpo social. Puso énfasis en la defensa de la vida y la dignidad humana, reclamando hogares seguros para los niños y políticas que protejan a las familias vulnerables.
