Julio Iglesias fue denunciado por acoso sexual por dos mujeres

Julio Iglesias fue denunciado por acoso sexual por dos mujeres

Dos mujeres que trabajaron para Julio Iglesias en 2021 en sus mansiones de República Dominicana y Bahamas denuncian experiencias de acoso sexual y abuso de poder por parte del cantante. La fiscalía dominicana ya abrió investigación.

Los testimonios de las denunciantes fueron recogidos por ElDiario.es y Univision Noticias. Una de las denunciantes es una empleada doméstica. “Me sentía empujada a hacer cosas sin opción a decir que no”, dijo. “A esa casa hay que llamarla la casita del terror porque es un drama, una cosa horrible”, siguió.

“Cuando le digo que no quiero hacer algo, comienza a insultarme muy feo y a decirme que cómo no voy a estar con él, que hay muchísimas modelos muriéndose por estar con él y que yo, porque él me quería y me había tomado cariño, estaba siempre junto con él”.

Contó que le dijo que ella es una “princesa con suerte por estar en su casa”. La segunda denunciante, que trabajó como fisioterapeuta personal, dijo que trabajar con Julio Iglesias es sentirse bajo un acoso laboral. “Julio es una persona muy controladora. Ejerce su poder a través del miedo. Amenaza con despedirte y constantemente te recuerda que estar trabajando para él es lo mejor que te ha pasado en la vida”, dijo.

Ambas denunciaron también abusos sexuales por parte del artista, especialmente cuando la mujer de este, Miranda Rijnsburger, no se encontraba en la casa. “Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava”, dijo la empleada doméstica.

“Me dice: ‘Mira, es que él quiere que nos acostemos juntas hoy’. Yo le digo a ella que no lo voy a hacer, que estoy muy nerviosa y que no quiero hacer eso”. A lo que esta respondió: “Lo tienes que hacer, dijiste que sí”. Ya por la noche: “Ella me dice que, si yo quiero, me ponga la mano en la vulva para que ella no me toque. Y lo hago así. Fingimos”. Sin embargo, las cosas no habrían salido como planearon: “Yo, con muchísima vergüenza, no dejo que me toque mucho, siento que me toca y que no quiero. Él me quitaba la mano de la vulva, pero yo enseguida la ponía nuevamente”, cuenta, y relata que después se habría despertado en la habitación de él con resaca sin recordar nada de lo sucedido tras aquello. Esto es parte de lo que se puede leer en el testimonio de denuncia de la doméstica.

Juan Carlos Samaniego

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