Precio de tomate se dispara a G. 28.000 el kilo: Fuego cruzado entre comerciantes y el MAG

Precio de tomate se dispara a G. 28.000 el kilo: Fuego cruzado entre comerciantes y el MAG

Los consumidores finales amanecieron este miércoles con altos precios en kilo del tomate, que oscilan entre G. 22.000 y G. 28.000 según la calidad del producto.

Desde el Mercado de Abasto denuncian que el encarecimiento se debe a una falta de abastecimiento de la producción nacional que no puede cubrir la demanda actual.

“Ahora mismo no hay tomate. Hace un mes que estamos así. Tenemos entre el 10% y el 15% de lo que teníamos antes. A G. 300.000, G. 330.000 y a G. 380.000 se vende la bolsa”, señaló Guido González durante un enlace con Telefuturo.

Karen Leguizamón, representante de la Asociación de Importadores y Comerciantes Frutihortícolas (Asicofru), denunció que en el Departamento de Caaguazú, zona de producción, se mezclan los tomates nacionales con los que ingresan de contrabando. Un hecho que, según afirmó, se confirmó en la víspera.

Para Leguizamón, se trata de un “negocio redondo”, mientras que el consumidor final paga las consecuencias. En su descargo, cuestionó al ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), Carlos Giménez, por acusarlos de “quebrar al consumidor”.

“El ministro dijo que el Mercado de Abasto ya no es referencia para él, que nosotros quebramos al consumidor final. Pero es él quien quiebra al consumidor final. Y buen precio hoy sería que se habilitara la importación. No tendríamos cajas de G. 300.000. Si se habilita la importación, la caja estaría oscilando entre G. 100.000 y 120.000, y al consumidor le estaría llegando un precio de 8.000 el kilo”, sostuvo.

Otro productor manifestó que se trata de un producto de primera necesidad y que entiende la postura de Giménez en defender al productor nacional. Sin embargo, “como comerciantes nos debemos a nuestros clientes y se comprobó que no hay producción y que hay contrabando”, acotó.
“Precios altos es por el inicio de clases”, según ministro

En contacto con la señal de NPY, el ministro Carlos Giménez mencionó que el reclamo de los comerciantes “es recurrente” y que se trataría de una especulación en los puntos de comercialización para habilitar la importación.

“Ellos quieren importar y no adquirir productos nacionales”, acusó y agregó: “Nosotros hemos dicho que el día que el tomate supere los G. 230.000 o G. 240.000 por caja, es momento de importar para aliviar la presión. No queremos que los consumidores sean afectados por una especulación sobre el producto que siempre ha ocurrido. Esto es de años”.

Giménez explicó que los precios en finca nunca superaron los G. 10.000 el kilo, pero para el consumir final los precios “son bastantes excesivos y abusivos”, de manera a ilustrar la distorsión que hay en la cadena de comercialización.

Aunque reconoció que esta semana sí se registró una alta demanda y mayores precios, una situación que atribuyó al incidió de las clases en intuiciones públicas y privadas subvencionadas.

“Con el inicio de clases hay una demanda extra y hay un desfasaje. Hoy sí disparó el precio del tomate en el mercado de abasto y nosotros estamos evaluando importante por una semana”, expresó.

Igualmente, insistió en que “sí tenemos muchísima producción. Nosotros estamos promocionando la producción de tomate. Hoy día sí hay un volumen importante”. En promedio, el consumo del tomate es de 220.000 kilogramos por día.

“Acá hay una especulación del producto. No es porque nosotros no habilitemos la importación. Muchos proveedores de Hambre Cero lo hacen a nivel territorial. No es un capricho, es una realidad y se previó todo porque tenemos 1.400.000 plantas en producción”, continuó.

A pesar de no querer entrar en la polémica por la supuesta denuncia que habla de una mezcla de tomates, Giménez dijo que no tiene conocimiento, por lo que instó a denunciar ante las instituciones correspondientes.

Sobre la especulación de los precios, que se dispararon este miércoles, el ministro dijo que la variación es según el local comercial. Y al ser insistido con respecto al comunicado de Asicafru, Giménez acusó a los miembros “de ser ellos los contrabandistas”.

“Ellos tienen que saber con quiénes trabajan. Esto es una cuestión recurrente. Llegamos a consumir G. 30.000 el kilo y teníamos importación libre. La semana pasada se incautó 40.000 kilos de tomate cerca del Mercado 4. Y muchos de los miembros de Asicafru que se reunieron conmigo están metidos ahí. Entre fantasmas no nos tenemos que pisar las sábanas”, reprochó.

“Ellos están en ese negocio”, reforzó al tiempo de defender que cuenta con tecnología para conocer todos los lugares de producción que les permita sostener que sí hay mucho tomate.

Para Giménez, el precio depende del supermercado donde se va a comprar e insinuó que “si se va a Stock, van a encontrar a G. 17.000”. Finalmente, se comprometió a analizar la importación por una semana, igual si eso “implica lastimar al productor nacional”.

Fabrizio Benzo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *