Oncólogo lanzó dura crítica a proyecto de Honor Colorado

El ex director del Instituto Nacional del Cáncer (Incán), Marcelo Galli, descalificó sin piedad el proyecto de ley que pretende el 100% de cobertura al centro de salud con recortes y reasignación del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2025.
La iniciativa fue lanzada por los senadores de Honor Colorado, Gustavo Leite y Antonio Barrios, y del ex parlamentario Sergio Godoy desde la casa de Horacio Cartes ubicada sobre la avenida España.
Al médico le resultó muy “llamativo” que, dos meses después de la sanción del plan de gastos— elaborado con base en la racionalidad y priorizando los sectores de Salud, Educación, Seguridad y Protección Social, según el sector cartista— se encuentren los gastos superfluos que buscarán redirigir al Incán.
“¿Dónde estaban los grandes genios que prepararon el presupuesto y ahora se dan cuenta del exceso de dinero en cosas innecesarias? “, preguntó.
Los gastos superfluos que hallaron rondan los G 304.000 millones que, de aprobarse la ley, pasará a sumarse al presupuesto del Incán para medicamentos que ronda los G. 503.000 millones.
Para el médico, detrás de la iniciativa hay un trasfondo político, popular y engañoso. Además, valoró que la cifra representa lo que en la jerga popular se conoce como “mita’i recreo”
“Esta cortina de humo que están largando, que es una mentira, va a generar otra desilusión en los pacientes oncológicos”, arremetió.
Sostuvo que el proyecto de ley es un nuevo papelón de los senadores oficialistas y “atenta contra la dignidad de los pacientes oncológicos”.
El médico mostró que actualmente se lanzó una licitación para la compra de medicamentos y productos farmacéuticos por G. 399.475.840.000.
“Esta plata que estos iluminados encontraron no alcanza para comprar dos medicamentos”, remarcó.
Los trató de “manga de burros” porque buscan borrar con el codo, lo que escribieron con la mano.
El médico detalló que el presupuesto del Incán necesita un aumento del 60% y describió que el tratamiento contra el cáncer va más allá de solo medicamentos; requiere de recurso humano capacitado, tecnología, cirugías, quimioterapia, infraestructura, entre otros puntos.
“Son especialistas mintiendo y manipulando”, subrayó.