Así blanquean autos robados: cortan el chasis y sueldan el de otro
En charla con la radio 780 AM, el comisario Arnaldo Acosta, jefe del Departamento de Control de Automotores de la Policía Nacional, alertó sobre una evolución en el modus operandi de las bandas dedicadas al robo y comercialización ilegal de vehículos.
Los delincuentes ya no optan por desarmar completamente los rodados robados. En su lugar, emplean un método más discreto: cortan la sección del chasis donde se encuentra grabada la numeración original del vehículo y le adhieren o sueldan otra pieza proveniente de un auto legal o de desguace, alterando así la identidad del rodado para que pase desapercibido en los controles.
Esta práctica se observa con mayor frecuencia en vehículos que ingresan al país vía Chile, modelos que suelen ser de alta demanda en el mercado negro debido a su valor y características.
Acosta no descartó que en este esquema puedan estar involucradas playas de vehículos y escribanías que facilitan la legalización aparente de los autos adulterados mediante trámites irregulares.
Esta modalidad genera dos víctimas directas: el propietario original, a quien le sustraen el vehículo, y el comprador final, quien adquiere un rodado con chasis modificado y enfrenta el riesgo de incautación, sanciones administrativas o incluso procesos penales por receptación, aunque sea involuntaria.
Ante esta nueva forma de operar, el comisario Acosta recomendó a la ciudadanía extremar las precauciones al comprar un automóvil usado: verificar detalladamente la documentación y el número de chasis en el Registro Único del Automotor, solicitar asesoramiento profesional antes de concretar la compra y evitar operaciones con precios muy inferiores al valor de mercado o con procedencia dudosa.
