Paraguay lanza un plan para bajar un 85% los gases refrigerantes dañinos para 2040
El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) lanzó oficialmente el Proyecto “Plan de Aplicación de la Enmienda de Kigali relativo a los hidrofluorocarbonos (HFC) en Paraguay” KIP Etapa I (KIP I), una iniciativa estratégica para la mitigación del cambio climático y el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por el país en el marco del Protocolo de Montreal y su Enmienda de Kigali, adoptada en 2016.
El anuncio se realizó recientemente, con el objetivo central de reducir de manera progresiva el consumo de estos gases refrigerantes de alto potencial de calentamiento global (GWP), alcanzando una disminución del 85% para el año 2040.
El proyecto es coordinado por el MADES a través de su Dirección General del Aire y el Departamento de Ozono, con el apoyo técnico y financiero del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Se enfoca principalmente en los sectores de refrigeración y aire acondicionado, que son los principales consumidores de HFC en el país, promoviendo la transición hacia tecnologías más limpias, eficientes energéticamente y con bajo o nulo potencial de calentamiento atmosférico.
Entre las acciones prioritarias se incluyen la capacitación técnica especializada para técnicos y profesionales en el manejo seguro de nuevas alternativas refrigerantes, el fortalecimiento y actualización del marco normativo nacional para el control efectivo de gases de efecto invernadero, la promoción de la adopción de sustitutos ecológicos y la mejora de estándares de eficiencia energética en equipos e instalaciones.
Estas medidas se alinean directamente con los planes sectoriales de mitigación al cambio climático al 2030, en particular del sector de Procesos Industriales y Uso de Productos (IPPU), y con la Tercera Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC 3.0) de Paraguay presentada ante la UNFCCC.
Los HFC, aunque no dañan directamente la capa de ozono como los CFC y HCFC eliminados previamente por el Protocolo de Montreal, tienen un alto impacto en el calentamiento global, por lo que la Enmienda de Kigali busca eliminarlos gradualmente a nivel mundial.
Paraguay, como país en desarrollo (Grupo A5), inicia esta fase I del Kigali Implementation Plan (KIP) para preparar el terreno institucional, técnico y regulatorio, sentando bases para etapas posteriores que profundizarán la reducción.
